| La inflamación de las vías respiratorias (2ª parte)
Como lo describiéramos en la nota anterior, la bronquitis –caracterizada por la inflamación de los tejidos que recubren los conductos respiratorios principales– puede ser de tipo agudo o de tipo crónico. Si bien cualquiera de nosotros podemos estar expuestos a los agentes patógenos que la causan, existen condiciones o situaciones llamadas de riesgo en las cuales la probabilidad de contraer esta infección es mayor.
En cualquier caso, se pueden aplicar conductas sencillas a fin de prevenir un posible contagio. Evitar fumar, no exponerse innecesariamente a ambientes contaminados, extremar las medidas de higiene (lavarse frecuentemente las manos) y, en caso de estar indicada, aplicarse las vacunas antigripal y antineumocócica.
En caso de tener la presunción de que padecemos bronquitis, es fundamental, como primera medida, consultar con el médico. Sólo un profesional capacitado y mediante una serie de estudios (auscultación, radiografía de tórax, pruebas de función pulmonar, análisis de esputo, entre otros) será capaz de establecer de forma fehaciente si cursamos una bronquitis y de qué tipo (viral o bacteriana).
Debemos recordar que, en el primer caso, no se deben suministrar antibióticos ya que la enfermedad –originada por un virus– se resolverá sola al cabo de una semana a diez días. Sin embargo, se pueden implementar medidas que permitan aliviar algunos de los síntomas, como dejar de fumar, ingerir cantidades importantes de líquidos, controlar la fiebre con algún medicamento adecuado (aspirina o paracetamol), hacer reposo y realizar aspiraciones de vapor para fluidificar el exceso de moco. Asimismo, el médico especialista puede indicar el uso de determinados fármacos broncodilatadores que actúan como antiinflamatorios de los bronquios, que ayudan a despejar las vías respiratorias.
Hay que tener presente que la bronquitis no tratada puede llevar a sufrir complicaciones graves, desde infecciones respiratorias repetidas y enfisema hasta insuficiencia cardíaca o hipertensión pulmonar.
Más allá de los cuidados y la prevención a los que hacíamos referencia en párrafos anteriores, debemos estar atentos a aquellos síntomas que nos hagan presuponer la existencia de bronquitis y realizar la consulta al médico sin demora.
Editora Médica Digital, noviembre de 2009 |